Cantante y letrista francesa,su sufrida vida ejerció una influencia decisiva sobre su estilo interpretativo, lírico y desgarrador al mismo tiempo.
La vida de Edith Piaf fue movida y azarosa. Empezando por su nacimiento (Paris, 1915), que fue en una esquina de una calle parisiense, donde su madre, alcohólica, fue atendida por dos policías. La misma Edith, muchos años después acabaría como su madre, tirada en la calle.
Hija de un contorcionista acróbata y de una cantante de cabaret, su infancia fue triste. Sus padres se separaron muy pronto; la madre,enferma, dejó la custodia de Edith a su marido y a una abuela paterna. Dada la precaria situación económica de la familia, la joven tenía que ganarse unas monedas cantando en las calles y cafés de París.
Sin embargo, a pesar de que su vida estuvo marcada por la desdicha desde su más tierna infancia, Edith se refería a esta etapa con optimismo.
"Mi vida de niña puede parecer espantosa, pero era hermosa...Pasé hambre...Pasé frío...Pero era libre...Libre de no levantarme...De no acostarme...De emborracharme...De soñar...De esperar."
Su aspecto desvalido le valió el nombre por el que es universalmente conocida: PIAF (gorrión).
La situación empeoró cuando a los 16 años quedó embarazada. En 1932 tuvo una hija que murió a los dos años. La vida de la cantante quedó marcada por esa tragedia. Siguió cantando en cafés y clubes de los barrios menos recomendables del París de esa época.
Su vida cambió cuando, cantando en la calle, un transeúnte muy elegante se paró a escucharla. Ese hombre resultó ser el propietario del cabaret Gerny's, uno de los más conocidos de París. Tras una pequeña prueba, Edith fue contratada de inmediato. Su éxito no tardó en llegar y fue conocida como "Möme Piaf" ( pequeño gorrión). Era 1937 y había nacido una nueva estrella: EDITH PIAF.
Su buena fortuna duró poco, el propietario de Gerny's fue encontrado muerto de un disparo en el club que regenteaba; la cantante fue sospechosa del asesinato. La prensa la acusó y la sociedad elitista parisina le volvió la espalda. Volvió a mezclarse con lo peor de los barrios bajos de París, cantando en tugurios y llevando una vida desordenada.
"No me importa lo que diga la gente. Mucho menos me importan sus leyes."
"Cantar es una forma de escapar. Es otro mundo."
Su consagración llegó tras la Segunda Guerra Mundial, cuando se convirtió en la musa de poetas e intelectuales del París existencialista y se ganó la admiración incondicional del público.
Estoy segura de que podría leer Baudelaire en un cabaret y aplaudirían."
"La gente dice que yo podría cantar la guía telefónica y hacer que suene bien."
"Siempre tuve ganas de cantar. Como también supe que algún día ocuparía mi lugar en la canción. Era como una premonición que me vino simplemente escuchando las ovaciones."
Un letrista conocido como Raymond Asso, que era su amante, la ayudó a sobreponerse. Edith remontó el vuelo y volvió a los grandes escenarios de Francia, de Europa y de América. Se convirtió en la gran dama de la canción francesa, ayudando a talentos emergentes como Charles Aznavour, Yves Montand y relacionándose con intelectuales como Jean Cocteau.
En 1946 viajó a Nueva York y conoció al amor de su vida, el boxeador Marcel Cerdan.
Vivieron el uno para el otro durante años, a pesar de que él era casado y de que nunca se divorció.
"No, no me arrepiento de nada, pues mi vida y mis alegrías HOY comienzan contigo."
"Cuando tus ojos me miran, mi corazón se alborota."
Ella le elegía la ropa, organizaba sus combates y lo seguía en sus desplazamientos. El rechazaba contratos que lo obligaban a alejarse de ella. Dos amantes que vivieron a escondidas su loca pasión, sus cuerpos, sus palabras y sus destinos estaban encadenados el uno al otro.
"Yo te amo irracionalmente, anormalmente, locamente, y nada puedo hacer para evitarlo. La culpa es tuya, eres magnífico. Abrázame con el pensentre tus brazos y piensa que nada cuenta en el mundo aparte de tú y yo", escribió Edith a Cerdan.
El le contestó: "Existe una sola Edith Piaf y yo tengo la suerte, yo, pobre boxeador bruto, de ser amado por ella."
Marcel Cerdan murió en 1949 al estrellarse el avión en el que viajaba. Esto la hundió nuevamente en una profunda depresión que superó a base de alcohol y tranquilizantes. Fue también la época de sus grandes éxitos: LA VIE EN ROSE y LES TROIS CLOCHES.
En 1951 tuvo un grave accidente automovilístico, en el que se fracturó varias costillas. Para aliviar su dolor, los médicos le recetaron morfina, pero Edith se volvió adicta y comenzó a beber nuevamente. Como su madre, terminó en las calles buscando hombres para apaciguar su soledad.
Nunca pudo olvidar a Cerdan ni pudo quitarse de la cabeza que en parte, su muerte, había sido culpa suya. Cerdan viajaba rumbo a Nueva York. Ella lo había apremiado para que se reunieran. En memoria de Marcel, Edith escribió "La belle histoire d'amour".
"Je nóublierai jamais, nous deux, comme on s'aimait. Toutes les nuits, tous les tours, la belle histoire d'amour..."
Sus últimos años vivió alejada de los escenarios. En 1959 se le diagnosticó cáncer.Murió en Provenza en octubre de 1963. En su entierro, el cortejo fúnebre fue seguido por una multitud de 40.000 personas.
Todavía hoy se descubren flores frescas en su tumba. Fue una mujer que conoció la más terrible de las desgracias, estar rodeada de personas que la adoraban mientras ella vivía en la más absoluta de las soledades.
"Si un día la vida te arranca de mi lado, si murieras lejos de mí, no me importaría si me amas, yo también moriría."
www.youtube.com/watch?v=0g4NiHef4Ks
miércoles, 1 de julio de 2015
martes, 23 de junio de 2015
FRIDA KAHLO, FLOR EXOTICA
Esta indómita mujer nació en México el 6 de julio de 1907. Era una de las cuatro hijas de un padre judío-húngaro y una madre de ascendencia indígena-mexicana.
En realidad nunca estuvo en sus planes dedicarse a la pintura. Superviviente de polio, comenzó un programa de pre-medicina en la ciudad de México.A la edad de 18, sufrió graves heridas en un accidente de autobús.
Pasó alrededor de un año en cama recuperándose de roturas en su columna vertebral, hombros y costillas; una pelvis astillada y daños en el pie. Sufrió más de 30 operaciones a lo largo de su vida y durante su convalscencia comenzó a pintar.
"Mi padre tenía desde hacía muchos años una caja de colores al óleo, unos pinceles y una paleta en un rincón de su tallercito de fotografía...yo le tenía echado el ojo a la caja de colores. No sabría explicar el por qué. Al estar tanto tiempo en la cama, enferma, aproveché la ocasión y se la pedí a mi padre. Mi mamá mandó hacer con un carpintero un caballete...que podía acoplarse a la cama donde yo estaba, porque el corsé de yeso no me dejaba sentar. Así comencé a pintar mi primer cuadro, el retrato de una amiga."
Junto a la cama había un espejo donde Frida se veía a sí misma, se descubría y experimentaba con ella su propio modelo. Este fue el inicio de sus numerosos autorretratos.
Sus pinturas son deliberadamente ingenuas y llenas de colores y formas, inspiradas en el arte folklórico mexicano.Sus trabajos tienen un sesgo muy personal y autobiográfico: Frida es sujeto y objeto de su obra.
A los 22 años se casó con el muralista Diego Rivera, 20 años mayor que ella. Esta relación tormentosa y apasionada sobrevivió infidelidades, la presión de sus carreras, el divorcio, una segunda boda, los asuntos amorosos lésbicos de Frida, su mala salud y su incapacidad de tener hijos.
"La pintura ha llenado mi vida. He perdido tres hijos y otra serie de cosas que hubiesen podido llenar mi horrible vida. La pintura lo ha sustituido todo. Creo que no hay nada mejor que el trabajo."
El asunto más doloroso, en las cuestiones de infidelidad, fue la relación de Diego con su hermana.Este impacto emocional sumado a sus grandes dolores físicos, le causó una enorme angustia que trató de sobrellevar con drogas y alcohol.
"Quise ahogar mis penas en alcohol, pero las condenadas aprendieron a nadar."
Siempre perdonó a Diego, su gran y único amor.
"Como siempre cuando me alejo de ti, me llevo en las entrañas tu mundo y tu vida, y de eso es de lo que no puedo recuperarme."
"Aunque haya dicho te quiero a muchos, y haya tenido citas y besado a otros, en el fondo sólo te he amado a ti."
"Quizá esperen oír de mí lamentos de lo mucho que se sufre viviendo con un hombre como Diego. Pero yo no creo que las márgenes de un río sufran por dejarlo correr."
"Sufrí dos graves accidentes en mi vida...Uno en el cual un tranvía me arrolló y el segundo fue Diego."
El accidente de tranvía la dejó inválida físicamente y Rivera la dejó invalida emocionalmente.
Durante su vida, Frida creó unas 200 pinturas, dibujos y esbozos relacionados con las experiencias de su vida, dolor físico y emocional, y su turbulenta relación con Diego Rivera.
"Creían que yo era surrealista, pero no lo era. Nunca pinté mis sueños. Pinté mi propia realidad."
Cuando le preguntaban porque pintaba tantos autorretratos, ella contestaba:
"Porque estoy sola tan a menudo, porque soy la persona que conozco mejor."
En 1953 Frida exhibió en solitario por primera vez en México. En ese momento su salud era tan mala que su médico le pidió que no se levantara de la cama. Frida insistió en asistir y lo hizo al muy puro estilo Kahlo. Llegó en una ambulancia y su cama, en la parte trasera de un camión. La colocaron en su cama y cuatro hombres la cargaron y así la llevaron a la sala en donde se exhibían sus pinturas.
Ese mismo año le amputaron una pierna por debajo de la rodilla debido a una infección de gangrena. Esto la sumió en una gran depresión que la llevó a intentar el suicidio en un parde ocasiones. Durante ese tiempo escribió poemas relacionados con el dolor y el sufrimiento.
"Pies, ¿para qué los quiero si tengo alas pa' volar?."
"Si tan solo tuviera cerca de mi su caricia
Como a la tierra el aire se la da
la realidad de su persona,
me haría más alegre, me alejaría
del sentido que me llena de gris
Nada ya sería en mí tan hondo, tan final.
Pero como le explico mi necesidad
enorme de ternura!."
El ánimo y la valentía la acompañaron hasta el final. Movilizándose en silla de ruedas, participó junto a Diego en una manifestación de protesta contra la intervención de Estados Unidos en Guatemala.
Frida murió el 13 de julio de 1954. Su cuerpo fue incinerado y sus cenizas se conservan en la Casa Azul de Coyocán, el lugar que la vio nacer.
"Cuando muera quemen mi cuerpo...No quiero ser enterrada. He pasado mucho tiempo acostada. ¡Simplemente quémenlo!."
Su última obra se tituló "Viva la Vida", en 1954
Y las últimas palabras que escribió en su diario:
"ESPERO ALEGRE LA SALIDA Y ESPERO NO VOLVER JAMAS."
lunes, 15 de junio de 2015
FLORENCE NIGHTINGALE, LA DAMA DE LA LÁMPARA
"Dios me llamó en la mañana y me preguntó si haría el bien en su nombre, sin buscar reputación".
Esto consistía en un desafío para las convenciones sociales de la época,donde la mujer estaba destinada a cumplir el rol de esposa y madre. Tras muchos sacrificios y la fuerte oposición de su familia, en especial de su madre y de su hermana, logró formarse como enfermera.
Hombres destacados del momento, deslumbrados con la personalidad de Florence, le ofrecieron su apoyo político e intelectual para llevar a cabo su causa, ofrecimiento que aceptó, no así las propuestas de matrimonio que recibió, convencida que interferiría con su decisión de consagrarse a la enfermería.
En 1850 visitó una comunidad luterana en Alemania y observó como se trabajaba con los enfermos y marginados. En esa institución recibió cuatro meses de entrenamiento médico que constituyeron la base para su trayectoria posterior.
En 1853 asumió el cargo de Superintendente en el Instituto para el Cuidado de Señoras Enfermas, en Londres. Su padre, siempre la apoyó, al punto de proveerla de un ingreso de 500 libras anuales, lo que le permitió, durante ese período, llevar una vida confortable y proseguir con su carrera.
Su contribución más importante tuvo lugar en la Guerra de Crimea, la cual se convirtió en su principal objetivo al enterarse de las terribles condiciones de los heridos.
En octubre de 1854, ella y un equipo de 38 enfermeras voluntarias, al que entrenó personalmente, partieron hacia el Imperio Otomano.
Al llegar, se encontraron con que los soldados heridos recibían tratamientos inadecuados, mientras que los oficiales eran indiferentes a esta situación.. Los suministros médicos escaseaban, la higiene era pésima y las infecciones comunes, fatales. Fallecieron diez veces más soldados de tifus, fiebre tifoidea, cólera y disentería que de heridas en el campo de batalla. Casi seis meses después del arribo de Florence, que efectuó una limpieza de los vertederos contaminantes y mejoró la ventilación, la mortalidad bajó rápidamente.
A su regreso a Londres, reunió pruebas contra la Comisión Rea para la Salud del Ejército, a fin de sustentar su posición de que los soldados fallecían por las condiciones deplorables existentes en el hospital. Por lo tanto esta férrea mujer ayudó a reducir las muertes en el ejército durante tiempos de paz y promovió el correcto diseño sanitario de los hospitales.
Publicado en el diario The Times, febrero de 1855:
"Sin exageración alguna es un ángel guardián en estos hospitales, y mientras su grácil figura se desliza silenciosamente por los corredores, la cara del desdichado se suaviza con gratitud a la vista de ella. Cuando todos los oficiales médicos se han retirado ya y el silencio y la oscuridad desciende sobre tantos postrados dolientes, puede observásela sola, con una pequeña lámpara en su mano, efectuando sus solitarias rondas".
Tras el fin de la guerra, Florence comenzó a ser conocida como la dama de la Lámpara:
¡Mirad! En aquella casa de aflicción
Veo una dama con una lámpara
Pasa a través de vacilantes tinieblas
Y se desliza de sala en sala.
Henry W. Longfellow
Gracias a las donaciones que recibió, inauguró una Escuela de Enfermería que actualmente forma parte del King's Colledge de Londres.
Dedicó el resto de su vida a promover el establecimiento y el desarrollo de la enfermería como profesión, y a organizarla en su forma moderna. Uno de sus mayores logros fue la introducción de enfermeras entrenadas para el cuidado de enfermos a domicilio en Inglaterra y en Irlanda.Los enfermos pobres podían acceder, de este modo, a ser cuidados por personal capacitado. También su influencia fue decisiva para la creación de la Cruz Roja Británica.
Su trabajo tuvo como consecuencia la mejora de la situación de la mujer dentro de la sociedad de su época. Algunos investigadores afirman que permaneció virgen durante su vida porque, quizás, vivió en tiempos en que imperaba la moral sexual victoriana.
Las conquistas de Nightingale resultan más admirables cuando se las considera en el contexto de las restricciones sociales que sufría la mujer. No asistían a las universidades ni pretendían carreras profesionales; su propósito en la vida era casarse y criar hijos.
Florence fue afortunada. Su padre creía que las mujeres debían recibir educación y él personalmente le enseñó latín, griego, italiano, filosofía y , lo más inusual para las mujeres de ese tiempo, matemáticas y literatura.
Nightingale constituye un importante eslabón en el estudio del feminismo inglés. Luchó por su autodeterminación y en contra de las expectativas familiares de un matrimonio por conveniencia.
En su libro Cassandra condenó la sobrefeminización que deja a las mujeres que las deja al borde de la invalidez social, tal como lo podía apreciar en el estilo de vida que llebaban su madre y su hermana mayor. Rechazó una vida apacible de comodidad y a cambió eligió la dedicación al servicio social. Este Ensayo revela también su temor a que sus ideas no fuesen tenidas en cuenta, como las profecías de la princesa troyana Cassandra.
Su voz quedó registrada en una grabación fonográfica en 1890:
"Cuando ya no sea ni siquiera una memoria, tan sólo un nombre, confío en que mi voz podrá perpetuar la gran obra de mi vida. Dios bendiga a mis queridos y viejos camaradas...Florence Nihgtingale".
En su diario escribió:
"Se supone que las mujeres no deben tener una ocupación suficientemente importante para no ser interrumpida. Ellas se han acostumbrado a considerar la ocupación intelectual como un pasatiempo egoísta, y es su deber dejarlo, para atender a cualquiera más pequeño que ellas".
Explicación por no casarse con su prometido:
"Yo tengo una naturaleza moral y activa que requiere satisfacción y eso no lo encontraría en la vida con él. Yo podría sentirme satisfecha si pasara la vida con él combinando nuestros diferentes poderes para lograr un gran objetivo. Yo no podría satisfacer esta naturaleza pasando la vida con él, en compromisos sociales y organizando cosas domésticas".
"La enfermería es un llamado superior, un llamado honorable...el honor radica en el amor por la perfección, la consistencia y en el trabajo duro para conseguirlo".
"Aunque desde el punto de vista intelectual se ha dado un paso adelante, desde el punto de vista práctico no se ha progresado. La mujer está en desequilibrio. Su educación para la acción no va al mismo ritmo que su enriquecimiento intelectual".
ATRIBUYO MI EXITO A ESTO: NUNCA DI NI TOME EXCUSA ALGUNA
jueves, 28 de mayo de 2015
COCO CHANEL, SUBVERSIVA DE LA MODA
Convertidadesde los años veinte en la gran dama de la moda francesa, su influencia se extendería prácticamente en todos los ámbitos, desde el corte de pelo hasta los perfumes, pasando por los zapatos y complementos.
Ella fue la principal modelo de su firma: delgada, con poco busto, el pelo corto, con ropa ancha y cómoda. Coco se convirtió en el prototipo de la garconne, en un símbolo de la mujer moderna, activa y liberada.
La imagen de la misma Chanel fue admirada e imitada por millones de mujeres.
Nació en el seno de una familia humilde. A los doce años, perdió a su madre, víctima de la miseria y de los embarazos. Gabrielle tenía cuatro hermanos a los que llegó a pagar para que fingieran que no existían. Su padre, un vendedor ambulante, entregó a la niña a un hospicio de monjas, dónde aprendió a coser.
Se convirtió en una fantasiosa adolescente que no aceptaba su pasado y comenzó a intar una vida de novela. Sus ansias de libertad la llevaron a abandonar el orfanato. Trabajó,entonces, como dependienta de una mercería y también, a actuar en La Rotonde, un lugar de entretenimiento para oficiales del ejército, dónde cantaba temas como KOKORIKO y QUI QU´A VU COCO?, una tonada popular que narraba la historia de una muchacha que había perdido a su perrito Coco. De allí surge su mote, Coco, el nombre que la haría conocida mundialmente. Es posible que en esa época sufriera un aborto que la dejaría estéril.
En 1914, con la ayudade uno de sus amantes (tuvo varios), compró unas cuantas docenas de sombreros que ella misma reformó y sacó a la venta. Ante el inesperado éxito, sin dudarlo lanzó su propia línea de moda. Con los beneficios abrió tres tiendas, imponiendo su estilo entre la gente "chic" de la época.
Al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, regresó a París y una vez más tuvo que cerrar su Maison. En 1944 fue detenida bajo la acusación de colaboracionismo. Era sospechosa por ser la amnte de un alto oficial alemán. Trás este episodio se exilió en Suiza.
En 1954, con 71 años, reabrió su casa de moda.
Consumida por el reumatismo y la artritis, pero sin dejar ni un momento de poner alfileres (Coco no sabía dibujar ni hacer bocetos, creaba sus diseños sobre las propias modelos), murió en enero de 1971. Ese día salió a pasear con una amiga, cuando regresaron, se tendió fatigada en su cama y le dijo:"Mira, así se muere".
Cuando en 1914 estalló la Guerra, Coco se dio cuenta que los nuevos tiempos exigían un estilo deportivo y funcional. Introdujo el tejido en sus colecciones, que hasta entonces nunca se había utilizado en la alta costura y , encantó. Impuso el charming chemise dress, un vestido camisa sin cintura y adornos que realzaba el busto, sobre el que se imponía llevar perlas. Se atrevió a cortar el largo de la falda, descubriendo el tobillo. Creó el estilo garcon, al aparecer una noche en la Opera con el cabello super corto. Tuvo la audacia de exponerse al sol, cuando el bronceado se consideraba sinónimo de plebeyez y de imponer su extrema delgadez ( aunque esto era fruto de las privaciones que imponía la guerra) a sus clientas.
Creó hasta pantalones femeninos.Ella fue quien lanzó el zapato de punta redonda y el célebre bolso con cadenas doradas que se llevaba en bandolera.
Creó el famoso traje negro( la petite robe noire), portada de todas las revistas de moda. Otro de los aportes revolucionarios fue el zapato de tacón bajo. Fue un lanzamiento subversivo, en plena década de los cincuenta, cuando los zapatos de tacón aguja estaban en su apogeo.Marilyn Monroe convirtió esa fragancia en un símbolo cuando aseguró en un reportaje que una gotas del n5, era lo único que llevaba al dormir.
Recién en 1983, la casa Chanel recobra su anterior esplendor luego de varios altibajos.
UNA ANECDOTA
Una mujer famosa llegó a la Maison deCoco y le dijo apurada: "Coco, ¿qué hago?, tengo un compromiso y no sé que hacerme en el cabello". Coco buscó y tomando un lienzo de tela que contrastaba con el vestido, le acomodó el género en la cabeza, lo sujetó con un pin y listo. La mujer maravillada le preguntó: "¿Cuánto le debo?". Coco le responde:"250 dólares" La cliente sorprendida exclama: "¡Pero cómo!, yo no pago esa cantidad por un lienzo de tela". Coco, tranquilamente le respondió:"La tela te la regalo, es mi creatividad lo que le estoy vendiendo".
YO NO HAGO LA MODA, SOY LA MODA
domingo, 17 de mayo de 2015
Mata Hari, una espía seductora y misteriosa
"EN MADRID JAMAS LLEGUE A PISAR LA CALLE, PORQUE CADA VEZ QUE APARECIA EN EN LA PUERTA DEL HOTEL RITZ, UNA
LEGION DE CABALLEROS ARROJABAN SUS CAPAS AL SUELO PARA QUE
CAMINARA SOBRE ELLAS, PONIENDO ANTE
MI UNA ALFOMBRA QUE NUNCA SE ACABABA."
"SI ALGUIEN DICE QUE ME PROPORCIONO INFORMACION SECRETA,EL DELITO LO COMETIO EL, NO YO."
Pocas mujeres han despertado tantas pasiones y sembrado tanto misterio a su alrededor como Mata Hari,la más legendaria espía de nuestro siglo. Lo malo no es que Mata Hari, o mejor, Margaretha Geertruida Zelle,fuera una impostora, una bailarina abominable y una espía mediocre, dispuesta a venderse al mejor postor; lo peor es que a causa de sus embrollos se vio condenada a morir a los 41 años ante un pelotón de fusilamiento en el Castillo de Vincennes.
Margaretha se fabricó un pasado en la India, en el seno de una familia de brahamanes. En realidad, fue la hija de un modesto sombrerero holandés con delirios de grandeza, que convencido de la belleza exótica de su hija, se propuso sacar provecho de ello.
La fama de seductora de Margaretha se inició a los 15 años en la Escuela Normal de Lyden, dónde se la pasó huyendo del acoso sexual del director de la institución, quién llegó a arrastrarse a sus pies, a gimotear en público y a escribir horrendos poemas con tal de conseguir sus favores.
Para escapar de sus ataques, huyó con un tío a La Haya. Allí, una mañana de 1895 encontró el anuncio salvador para su existencia en un periódico: "Oficial destinado en las Indias Orientales Holandesas desearía encontrar señorita de buen carácter con fines matrimoniales." Sólo pedía una carta con referencias, pero Margaretha añadió una foto, convencida de impresionar al Capitán.
la cita se cristalizó y fue inevitable el flechazo. El tenía 39 años, apostura marcial, galones, chaqueta y sable. Ella,18, morena, de ojos profundos, boca tentadora y dueña de una inclinación ardiente hacia los militares.
"Amo a los militares. Los he amado siempre. Prefiero ser la amante de un oficial pobre que de un banquero rico."
El encuentro concluyó en una pasión incendiaria. Tanto ardor acabó en un embarazo y una boda precipitada.
Se trasladaron, entonces, a las Indias Orientales, dónde fraguará la aventura de Mata Hari. Lo hacen con su hijo Norman, luego llegará Louise.
Las danzas nativas despiertan su interés y comienza a dedicarle largas horas que le proporcionan un inusitado placer ante el espanto de su esposo, que la acusa de disoluta y viciosa. Se desata el infierno conyugal. Su marido dirá: "¿Cómo puedo hacer para quitarme a esta maldita de encima?¡Ay! Si tuviera dinero para comprar su consentimiento, pues la maldita hace todo por dinero."
Ella, por su parte, lo tachará de violento y borracho. Años más tarde Margaretha declaraba que no mostraba sus pechos desnudos porque su marido en un ataque de furia, le había arrancado el pezón izquierdo de un mordisco. En 1902 se separaron. Los hijos se quedaron con el padre y Margaretha se esfumó sin dejar rastro hasta reaparecer en París convertida en la bailarina hindú Mata Hari.
"Mi madre, gloriosa bayadera del templo de Kanda Swany, murió a los 14 años, el día que nací. Los sacerdotes me adoptaron y me pusieron Mata Hari, que quiere decir, pupila de la aurora", contaba impávida.
Los parisinos quedaron fascinados con sus contorsiones sensuales, su cuerpo prácticamente desnudo, a excepción de las cúpulas de bronce que cubrían sus senos. Tuvo protectores ricos y contratos suculentos en las grandes capitales europeas.
Su mala estrella comenzó cuando estalló la Primera Guerra Mundial.Por esas fechas, 1914, era la amante del cónsul alemán en Amsterdan, Herr Kraemer, que era jefe del espionaje en su país.
Es Kraemer quien pensó en ella para sonsocar información a los militares franceses a cambio de sumas considerables.
Mata Hari se convierte en la agente H-21. Pero la bailarina es ambiciosa y decide jugar a dos puntas. Se convierte en agente doble. Se ofrece en París al Capitán Ledoux, que estaba al frente del Servicio de Espionaje y Contraespionaje francés. A partir de ese momento Ledoux la vigila de cerca. Una mujer que no puede pasar desapercibida y que además es propensa a acostarse con cualquier caballero apuesto con tal que tenga un par de galones, resulta una pésima espía.
Sus intrincados asuntos de alcoba entre Madrid, Amsterdam y París aceleraron su caída y detención por espionaje.
Ella se defendió ."Amo a los militares de todos los países y sólo me acuesto con ellos por placer, no para sacarles información."
El Tribunal francés no le creyó y la acusó de alta traición. La condenó a muerte sin pruebas concluyentes. En parte para subir los ánimos de un país en guerra, al que se le ofrecía una sensacional ejecución con intenciones edificantes.
Murió con una serenidad sorprendente en octubre de 1917. Vestida y maquillada, no permitió que le taparan los ojos. Miró sin rencor a los oficiales del pelotón de fusilamiento y hasta les lanzó un beso. Nadie reclamó su cadáver.
SI UN HOMBRE ES MI AMANTE, LO NATURAL ES QUE PAGUE POR LOS SERVICIOS PRESTADOS, ¿NO CREE USTED?
martes, 12 de mayo de 2015
IRENA SANDLER, ANGEL GUARDIAN DEL HOLOCAUSTO
(1910-2008) Esta heroína silenciosa de la Segunda Guerra Mundial, fue enfermera y trabajadora social polaca católica.
Ayudó y salvó a más de dos mil quinientos niños judíos condenados a ser víctimas del Holocausto, arriesgando su propia vida.
"La razón por la cual rescaté a esos niños tiene su origen en mi hogar, en mi infancia. Fui educada en la creencia de que una persona necesitada debe ser ayudada de corazón, sin mirara su religión o su nacionalidad."
Cuando Alemania invadió Polonia, Irena trabajaba en los comedores comunitarios de la ciudad. Allí alivió el sufrimiento de miles de personas, tanto judías como católicas. Gracias a ella, esos comedores no sólo proporcionaban comida para huérfanos, ancianos y pobres, sino además; ropa, medicina y dinero.
En 1942 los nazis crearon un Gueto en Varsovia e Irena , horrorizada por las condiciones en que se vivía allí, se unió al Consejo para la ayuda de judíos, Zegota.
"Conseguí para mí y mi compañera, identificaciones de la oficina sanitaria, una de cuyas tareas era la lucha contra las enfermedades contagiosas. Como los alemanes tenían miedo de que se desatara una epidemia de tifus, toleraban que los polacos controláramos el recinto."
Cuando Irena caminaba por las calles del Gueto, llevaba un brazalete con la estrella de David, como signo de solidaridad. Se puso en contacto con familias ofreciéndose a llevar a sus hijos fuera del Gueto. Si los niños permanecían allí, morirían.
A lo largo de un año y medio, logró rescatar más de dos mil quinientos niños por distintos caminos: los sacó en ambulancias como víctimas del tifus; luego en cestos de basura, cajas de herramientas, cargamentos de mercancía, bolsas de papas...En sus manos cualquier elemento se transformaba en una vía de escape.
los nazis supieron de sus actividades. En 1943, Irena fue detenida por la Gestapo. Fue brutalmente torturada. Le rompieron los pies y las piernas, pero no su voluntad.Como consecuencia de este martirio, en su ancianidad y hasta la muerte estuvo encadenada a una silla de ruedas.
Soportó el suplicio que le infligieron los nazis sin traicionar a sus colaboradores ni a los niños que ocultó.
Fue sentenciada a muerte. Mientras esperaba la ejecución, un soldado alemán se la llevó para un interrogatorio adicional. Al salir, le gritó en polaco "¡Corra!". Los miembros de la Zegota habían logrado detener la ejecución sobornando a los alemanes.
Irena,sin amedrentarse, continuó trabajando con una identidad falsa.
Al finalizar la Guerra, esta increíble mujer, le entregó una lista con los nombres de los niños rescatados al "Comité de salvamento de los judíos supervivientes". Lamentablemente la mayor parte de las familias de los niños había muerto en los campos de concentración.
Los niños conocían a Irena por su nombre clave, "Jolanta". Pero años más tarde, cuando su foto salió en los periódicos destacando su labor y luego de ser premiada por sus acciones humanitarias durante la Guerra, un hombre la llamó por teléfono y le dijo: "Recuerdo su cara, usted es quien me sacó del Gueto."
"Esos actos fueron la justificación de mi existencia en la tierra y no un título para recibir la gloria."
Ni la ferocidad nazi ni el oscurantismo comunista, lograron borrar de la historia a esta mujer indómita que luchó por sus convicciones con valentía y honor, iluminada por la humildad y el amor desinteresado.
"Podría haber hecho más. Este lamento me seguirá hasta el día que muera."
Ayudó y salvó a más de dos mil quinientos niños judíos condenados a ser víctimas del Holocausto, arriesgando su propia vida.
"La razón por la cual rescaté a esos niños tiene su origen en mi hogar, en mi infancia. Fui educada en la creencia de que una persona necesitada debe ser ayudada de corazón, sin mirara su religión o su nacionalidad."
Cuando Alemania invadió Polonia, Irena trabajaba en los comedores comunitarios de la ciudad. Allí alivió el sufrimiento de miles de personas, tanto judías como católicas. Gracias a ella, esos comedores no sólo proporcionaban comida para huérfanos, ancianos y pobres, sino además; ropa, medicina y dinero.
En 1942 los nazis crearon un Gueto en Varsovia e Irena , horrorizada por las condiciones en que se vivía allí, se unió al Consejo para la ayuda de judíos, Zegota.
"Conseguí para mí y mi compañera, identificaciones de la oficina sanitaria, una de cuyas tareas era la lucha contra las enfermedades contagiosas. Como los alemanes tenían miedo de que se desatara una epidemia de tifus, toleraban que los polacos controláramos el recinto."
Cuando Irena caminaba por las calles del Gueto, llevaba un brazalete con la estrella de David, como signo de solidaridad. Se puso en contacto con familias ofreciéndose a llevar a sus hijos fuera del Gueto. Si los niños permanecían allí, morirían.
A lo largo de un año y medio, logró rescatar más de dos mil quinientos niños por distintos caminos: los sacó en ambulancias como víctimas del tifus; luego en cestos de basura, cajas de herramientas, cargamentos de mercancía, bolsas de papas...En sus manos cualquier elemento se transformaba en una vía de escape.
los nazis supieron de sus actividades. En 1943, Irena fue detenida por la Gestapo. Fue brutalmente torturada. Le rompieron los pies y las piernas, pero no su voluntad.Como consecuencia de este martirio, en su ancianidad y hasta la muerte estuvo encadenada a una silla de ruedas.
Soportó el suplicio que le infligieron los nazis sin traicionar a sus colaboradores ni a los niños que ocultó.
Fue sentenciada a muerte. Mientras esperaba la ejecución, un soldado alemán se la llevó para un interrogatorio adicional. Al salir, le gritó en polaco "¡Corra!". Los miembros de la Zegota habían logrado detener la ejecución sobornando a los alemanes.
Irena,sin amedrentarse, continuó trabajando con una identidad falsa.
Al finalizar la Guerra, esta increíble mujer, le entregó una lista con los nombres de los niños rescatados al "Comité de salvamento de los judíos supervivientes". Lamentablemente la mayor parte de las familias de los niños había muerto en los campos de concentración.
Los niños conocían a Irena por su nombre clave, "Jolanta". Pero años más tarde, cuando su foto salió en los periódicos destacando su labor y luego de ser premiada por sus acciones humanitarias durante la Guerra, un hombre la llamó por teléfono y le dijo: "Recuerdo su cara, usted es quien me sacó del Gueto."
"Esos actos fueron la justificación de mi existencia en la tierra y no un título para recibir la gloria."
Ni la ferocidad nazi ni el oscurantismo comunista, lograron borrar de la historia a esta mujer indómita que luchó por sus convicciones con valentía y honor, iluminada por la humildad y el amor desinteresado.
"Podría haber hecho más. Este lamento me seguirá hasta el día que muera."
martes, 5 de mayo de 2015
MARGARITA WEILD, UN AMOR INFINITO
El era el General José María Paz, el "Manco"; ella, su joven esposa , Margarita Weild, su sobrina veintitrés años menor que él. Sin embargo conquistó su corazón.
Durante casi toda su vida Margarita, aunque pertenecía a un grupo privilegiado de vecinos de Córdoba, tuvo que sufrir la suerte de las mujeres de los perseguidos, los encarcelados y los exiliados.
Nació en 1814. Dueña de un carácter fuerte: valerosa, terca , austera.
Su madre fue Rosario Paz, y su padre, un médico escosés llamado Andrew Weild. La bautizaron Agustina, pero se la llamó Margarita, en recuerdo de su abuela británica. Su padre murió cuando ella era muy chica, pero aceptó con cariño al segundo marido de su madre, Juan José de Elizalde.
Desde niña sintió admiración por su tío José María, el que peleó por la Independencia; el que peleaba, cuando ya era una jovencita , por constituir el país. El tío buen mozo, serio, poco dado a conversar, pero que en la familia era afectuoso, bromista y dedicado.
Creció oyendo hablar de su heroismo, de aquella vez que casi perdió por un brazo herido, la vida. Vida que le había sido concedida para que ella pudiera amarlo y cuidar de él.
"¡Que pretenciosa la niña!", dicen que José María dijo una vez; Margarita se contentó con mirarlo y mostrar una sonrisa pícara.
Vivió toda su vida sobre ascuas por él: que si su brazo le daba espasmos, que si las tercianas lo enfebrecían; que si se iba al Brasil a pelear con el Emperador; que si volvía atravesando un país soliviantado por la guerra civil; que si en Córdoba lo esperaban enemigos encubiertos.
Ella aguardaba con paciencia el momento de entrar en escena. Cuando era niña, escuchando detrás de las puertas las noticias dadas en voz baja y nerviosa; ya más grandecita, preguntando tímida por él; llegada la edad de casarse, hablando abiertamente de la preocupación por su suerte. Margarita sabía que "ni el sol ni las estrellas podrían esconderlo de ella para siempre."
Su historia comenzó cuando parecía que iba a terminar la de él. Boleado su caballo en los campos de Caldún, fue a dar en la Aduana de Santa Fe, prisionero de Estanislao López, caudillo de aquellos pagos.
Doña Tiburcia,madre de José María, y Margarita fueron a verlo. Ella se arrojó a sus brazos. El, aturdido, no queriendo divertir a los guardias con sus aflicciones, contuvo el llanto de las mujeres:"Nada de lloros, nada de lloros". El gran General se avergonzaba que ella lo encontrara desarrapado, con el cabello indómito y la barba crecida.
Al abandonar la cárcel, Margarita le dijo a doña Tiburcia, su abuela, que iba a casarse con él. Y mientras tramaban como hacerlo, la joven le llevó libros, papel, tinta y velas. Su mano afectuosa le recortaba el cabello, lo afeitaba, le preparaba sus platos favoritos. Margarita mantenía la celda limpia y perfumada con ramos de flores silvestres que traía a diario.
Paz, para no involucrarla en su desgracia , se mantuvo esquivo. Pero ella fue directa y le propuso casamiento. Paz se opuso enumerando todo lo que los separaba. Ella demolió sus argumentos,esgrimiendo su amor. Paz se desmoronó y la amó con pasión.
Un sacerdote amigo los casó, luego de obtener las dispensas, pues eran tío y sobrina.
Los guardias, concluída la ceremonia, le ordenaron retirarse. El doctor Cabrera arguyó el derecho de convivencia. Las autoridades, furiosas, transigieron. Así comenzaron su vida de casados, teniendo por hogar, la cárcel.
Cuando quedó embarazada Paz le pidió que volviera junto a su madre para que el niño naciera en libertad. Ella, cortante, le respondió:"No tiene importancia donde nazca. Todo el país es una cárcel."
Y soportó, y sufrió, y amó.
Rosas decidió trasladarlo a Luján. A Margarita se le negó información sobre el paradero de su esposo.
El General se desesperó pensando que no volverían a verse. Finalmente se le concedió el permiso para reunirse nuevamente.
En 1839, después de ocho años,fue liberado y enviado a Buenos Aires. Por primera vez tuvieron privacidad. Pudieron pasear, asistir a tertulias, hacer amistades.
Como muchos comenzaron a señalarlo como el único capaz de vencer a Rosas, Margarita consiguió un cargo diplomático para su marido en la Banda Oriental con la condición de que no tomara las armas contra Rosas.Los períodos de tranquilidad para esta abnegada mujer eran breves, José María siempre retomaba el oficio de la guerra, enredándose en políticas absurdas.
Pasaron años de separaciones, angustias, pobreza y pérdidas constantes.
Tras la muerte de uno de sus hijos decidieron afincarse en Río de Janeiro. Alquilaron una granja que no daba mucho. Sobrevivieron gracias a la entereza de Margarita. Esperaba su octavo hijo.
A pesar de las carencias, ella era feliz. Vivían en familia y no sufría el terror de que lo mataran en batalla. Sin embargo, debilitada por los esfuerzos y los sucesivos embarazos, cayó enferma.
El 5 de junio de 1848, luego de haber parido a su hijo, con tan sólo 33 años, tomada de las manos de ses hombre al que tanto amó. "¡Cuánto te he querido!", le dijo antes de abandonarlo por primera vez.
Dicen que antes de morir, el General Paz, en su agonía no cesaba de llamarla: "¿Dónde estás,amor mío? ¿Por qué te escondes en la sombra? Yo no sé el tiempo que hace que te espero, cansado."
Fuente:La Nación revista, 27 de febrero de 2005
Durante casi toda su vida Margarita, aunque pertenecía a un grupo privilegiado de vecinos de Córdoba, tuvo que sufrir la suerte de las mujeres de los perseguidos, los encarcelados y los exiliados.
Nació en 1814. Dueña de un carácter fuerte: valerosa, terca , austera.
Su madre fue Rosario Paz, y su padre, un médico escosés llamado Andrew Weild. La bautizaron Agustina, pero se la llamó Margarita, en recuerdo de su abuela británica. Su padre murió cuando ella era muy chica, pero aceptó con cariño al segundo marido de su madre, Juan José de Elizalde.
Desde niña sintió admiración por su tío José María, el que peleó por la Independencia; el que peleaba, cuando ya era una jovencita , por constituir el país. El tío buen mozo, serio, poco dado a conversar, pero que en la familia era afectuoso, bromista y dedicado.
Creció oyendo hablar de su heroismo, de aquella vez que casi perdió por un brazo herido, la vida. Vida que le había sido concedida para que ella pudiera amarlo y cuidar de él.
"¡Que pretenciosa la niña!", dicen que José María dijo una vez; Margarita se contentó con mirarlo y mostrar una sonrisa pícara.
Vivió toda su vida sobre ascuas por él: que si su brazo le daba espasmos, que si las tercianas lo enfebrecían; que si se iba al Brasil a pelear con el Emperador; que si volvía atravesando un país soliviantado por la guerra civil; que si en Córdoba lo esperaban enemigos encubiertos.
Ella aguardaba con paciencia el momento de entrar en escena. Cuando era niña, escuchando detrás de las puertas las noticias dadas en voz baja y nerviosa; ya más grandecita, preguntando tímida por él; llegada la edad de casarse, hablando abiertamente de la preocupación por su suerte. Margarita sabía que "ni el sol ni las estrellas podrían esconderlo de ella para siempre."
Su historia comenzó cuando parecía que iba a terminar la de él. Boleado su caballo en los campos de Caldún, fue a dar en la Aduana de Santa Fe, prisionero de Estanislao López, caudillo de aquellos pagos.
Doña Tiburcia,madre de José María, y Margarita fueron a verlo. Ella se arrojó a sus brazos. El, aturdido, no queriendo divertir a los guardias con sus aflicciones, contuvo el llanto de las mujeres:"Nada de lloros, nada de lloros". El gran General se avergonzaba que ella lo encontrara desarrapado, con el cabello indómito y la barba crecida.
Al abandonar la cárcel, Margarita le dijo a doña Tiburcia, su abuela, que iba a casarse con él. Y mientras tramaban como hacerlo, la joven le llevó libros, papel, tinta y velas. Su mano afectuosa le recortaba el cabello, lo afeitaba, le preparaba sus platos favoritos. Margarita mantenía la celda limpia y perfumada con ramos de flores silvestres que traía a diario.
Paz, para no involucrarla en su desgracia , se mantuvo esquivo. Pero ella fue directa y le propuso casamiento. Paz se opuso enumerando todo lo que los separaba. Ella demolió sus argumentos,esgrimiendo su amor. Paz se desmoronó y la amó con pasión.
Un sacerdote amigo los casó, luego de obtener las dispensas, pues eran tío y sobrina.
Los guardias, concluída la ceremonia, le ordenaron retirarse. El doctor Cabrera arguyó el derecho de convivencia. Las autoridades, furiosas, transigieron. Así comenzaron su vida de casados, teniendo por hogar, la cárcel.
Cuando quedó embarazada Paz le pidió que volviera junto a su madre para que el niño naciera en libertad. Ella, cortante, le respondió:"No tiene importancia donde nazca. Todo el país es una cárcel."
Y soportó, y sufrió, y amó.
Rosas decidió trasladarlo a Luján. A Margarita se le negó información sobre el paradero de su esposo.
El General se desesperó pensando que no volverían a verse. Finalmente se le concedió el permiso para reunirse nuevamente.
En 1839, después de ocho años,fue liberado y enviado a Buenos Aires. Por primera vez tuvieron privacidad. Pudieron pasear, asistir a tertulias, hacer amistades.
Como muchos comenzaron a señalarlo como el único capaz de vencer a Rosas, Margarita consiguió un cargo diplomático para su marido en la Banda Oriental con la condición de que no tomara las armas contra Rosas.Los períodos de tranquilidad para esta abnegada mujer eran breves, José María siempre retomaba el oficio de la guerra, enredándose en políticas absurdas.
Pasaron años de separaciones, angustias, pobreza y pérdidas constantes.
Tras la muerte de uno de sus hijos decidieron afincarse en Río de Janeiro. Alquilaron una granja que no daba mucho. Sobrevivieron gracias a la entereza de Margarita. Esperaba su octavo hijo.
A pesar de las carencias, ella era feliz. Vivían en familia y no sufría el terror de que lo mataran en batalla. Sin embargo, debilitada por los esfuerzos y los sucesivos embarazos, cayó enferma.
El 5 de junio de 1848, luego de haber parido a su hijo, con tan sólo 33 años, tomada de las manos de ses hombre al que tanto amó. "¡Cuánto te he querido!", le dijo antes de abandonarlo por primera vez.
Dicen que antes de morir, el General Paz, en su agonía no cesaba de llamarla: "¿Dónde estás,amor mío? ¿Por qué te escondes en la sombra? Yo no sé el tiempo que hace que te espero, cansado."
Fuente:La Nación revista, 27 de febrero de 2005
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