jueves, 28 de mayo de 2015

COCO CHANEL, SUBVERSIVA DE LA MODA

                                                               
"UN 10 DE ENERO DE 1971 MADEMOISELLE COCO CHANEL, REVOLUCIONARIA, INDÓMITA  Y DE PROVERBIAL MAL CARÁCTER, ABANDONÓ EL MUNDO DE LOS MORTALES PARA  INSTALARSE EN EL OLIMPO. MURIÓ EN SUS ESTANCIAS DEL HOTEL RITZ DE PARIS,
DEJANDO ATRÁS UNA VIDA INTENSA Y DE LEYENDA, QUE AÚN HOY SIGUE VIVA".


 Gabrielle Bonheur (Francia 1883-1971), modista francesa que revolucionó la moda y el mundo de la alta costura de los años de entreguerra. Rompió la acartonada elegancia de la Belle Époque. Su línea informal y cómoda liberó al cuerpo femenino de corsés y de aparatosos adornos. Indómita, expresó las aspiraciones de libertad e igualdad de la mujer del SXX.
Convertidadesde los años veinte en la gran dama de la moda francesa, su influencia se extendería prácticamente en todos los ámbitos, desde el corte de pelo hasta los perfumes, pasando por los zapatos y complementos.
Ella fue la principal modelo de su firma: delgada, con poco busto, el pelo corto, con ropa ancha y cómoda. Coco se convirtió en el prototipo de la garconne, en un símbolo de la mujer moderna, activa y liberada.
La imagen de la misma Chanel fue admirada e imitada por millones de mujeres.
Nació en el seno de una familia humilde. A los doce años, perdió a su madre, víctima de la miseria y de los embarazos. Gabrielle tenía cuatro hermanos a los que llegó a pagar para que fingieran que no existían. Su padre, un vendedor ambulante, entregó a la niña a un hospicio de monjas, dónde aprendió a coser.
Se convirtió en una fantasiosa adolescente que no aceptaba su pasado y comenzó a intar una vida de novela. Sus ansias de libertad la llevaron a abandonar el orfanato. Trabajó,entonces, como dependienta de una mercería y también, a actuar en La Rotonde, un lugar de entretenimiento para oficiales del ejército, dónde cantaba temas como KOKORIKO y QUI QU´A VU COCO?, una tonada popular que narraba la historia de una muchacha que había perdido a su perrito Coco. De allí surge su mote, Coco, el nombre que la haría conocida mundialmente. Es posible que en esa época sufriera un aborto que la dejaría estéril.
En 1914, con la ayudade uno de sus amantes (tuvo varios), compró unas cuantas docenas de sombreros que ella misma reformó y sacó a la venta. Ante el inesperado éxito, sin dudarlo lanzó su propia línea de moda. Con los beneficios abrió tres tiendas, imponiendo su estilo entre la gente "chic" de la época.


Terminada la guerra, Gabrielle se instaló en Paris. Su negocio prosperó rotundamente gracias a la ayuda recibida por las revistas y los periódicos de todo el mundo que difundieron su estilo.El crack de Wall Street hizo tambalear su negocio al punto que tuvo que cerrar sus salones. Pero su buena estrella la siguió acompañando porque Samuel Glodwin, productor de cine de Hollywood, la contrató para instalarse en Nueva York y vestir a las grandes divas del momento; Katherine Hepburn, Grace Kelly, Elizabeth Taylor y Gloria Swanson.
Al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, regresó a París y una vez más tuvo que cerrar su Maison. En 1944 fue detenida bajo la acusación de colaboracionismo. Era sospechosa por ser la amnte de un alto oficial alemán. Trás este episodio se exilió en Suiza.
En 1954, con 71 años, reabrió su casa de moda.
 Consumida por el reumatismo y la artritis, pero sin dejar ni un momento de poner alfileres (Coco no sabía dibujar ni hacer bocetos, creaba sus diseños sobre las propias modelos), murió en enero de 1971. Ese día salió a pasear con una amiga, cuando regresaron, se tendió fatigada en su cama y le dijo:"Mira, así se muere".



ESTILO CHANEL

Cuando en 1914 estalló la Guerra, Coco se dio cuenta que los nuevos tiempos exigían un estilo deportivo y funcional. Introdujo el tejido en sus colecciones, que hasta entonces nunca se había utilizado en la alta costura y , encantó. Impuso el charming chemise dress, un vestido camisa sin cintura y adornos que realzaba el busto, sobre el que se imponía llevar perlas. Se atrevió a cortar el largo de la falda, descubriendo el tobillo. Creó el estilo garcon, al aparecer una noche en la Opera con el cabello super corto. Tuvo la audacia de exponerse al sol, cuando el bronceado se consideraba sinónimo de plebeyez y de imponer su extrema delgadez ( aunque esto era fruto de las privaciones que imponía la guerra) a sus clientas.



Creó hasta pantalones femeninos.Ella fue quien lanzó el zapato de punta redonda y el célebre bolso con cadenas doradas que se llevaba en bandolera.
Creó el famoso traje negro( la petite robe noire), portada de todas las revistas de moda. Otro de los aportes revolucionarios fue el zapato de tacón bajo. Fue un lanzamiento subversivo, en plena década de los cincuenta, cuando los zapatos de tacón aguja estaban en su apogeo.




En 1923 nació el vástago más famoso de la Maison Chanel, el perfume número 5, destinado a terminar con los polvos perfumados de violeta de las décadas precedentes.Coco expresó cuando lo probó:"Si, es lo que estaba esperando, un perfume como ningún otro, el perfume de una mujer, con el aroma de una mujer".
Marilyn Monroe convirtió esa fragancia en un símbolo cuando aseguró en un reportaje que una gotas del n5, era lo único que llevaba al dormir.
Recién en 1983, la casa Chanel recobra su anterior esplendor luego de varios altibajos.

UNA ANECDOTA
Una mujer famosa llegó a la Maison deCoco y le dijo apurada: "Coco, ¿qué hago?, tengo un compromiso y no sé que hacerme en el cabello". Coco buscó y tomando un lienzo de tela que contrastaba con el vestido, le acomodó el género en la cabeza, lo sujetó con un pin y listo. La mujer maravillada le preguntó: "¿Cuánto le debo?". Coco le responde:"250 dólares" La cliente sorprendida exclama: "¡Pero cómo!, yo no pago esa cantidad por un lienzo de tela". Coco, tranquilamente le respondió:"La tela te la regalo, es mi creatividad lo que le estoy vendiendo".


                                            YO NO HAGO LA MODA, SOY LA MODA

domingo, 17 de mayo de 2015

Mata Hari, una espía seductora y misteriosa

"EN MADRID JAMAS LLEGUE A PISAR LA  CALLE, PORQUE CADA VEZ QUE APARECIA    EN EN LA PUERTA DEL HOTEL RITZ, UNA
 LEGION DE CABALLEROS ARROJABAN SUS  CAPAS AL SUELO PARA QUE
 CAMINARA SOBRE ELLAS, PONIENDO ANTE
 MI UNA ALFOMBRA QUE NUNCA SE  ACABABA."







 "SI ALGUIEN DICE QUE ME PROPORCIONO INFORMACION SECRETA,EL DELITO LO COMETIO EL, NO YO."



Pocas mujeres han despertado tantas pasiones y sembrado tanto misterio a su alrededor como Mata Hari,la más legendaria espía de nuestro siglo. Lo malo no es que Mata Hari, o mejor, Margaretha Geertruida Zelle,fuera una impostora, una bailarina abominable y una espía mediocre, dispuesta a venderse al mejor postor; lo peor es que a causa de sus embrollos se vio condenada a morir a los 41 años ante un pelotón de fusilamiento en el Castillo de Vincennes.
Margaretha se fabricó un pasado en la India, en el seno de una familia de brahamanes. En realidad, fue la hija de un modesto sombrerero holandés con delirios de grandeza, que convencido de la belleza exótica de su hija, se propuso sacar provecho de ello.
La fama de seductora de Margaretha se inició a los 15 años en la Escuela Normal de Lyden, dónde se la pasó huyendo del acoso sexual del director de la institución, quién llegó a arrastrarse a sus pies, a gimotear en público y a escribir horrendos poemas con tal de conseguir sus favores.
Para escapar de sus ataques, huyó con un tío a La Haya. Allí, una mañana de 1895 encontró el anuncio salvador para su existencia en un periódico: "Oficial destinado en las Indias Orientales Holandesas desearía encontrar señorita de buen carácter con fines matrimoniales." Sólo pedía una carta con referencias, pero Margaretha añadió una foto, convencida de impresionar al Capitán.
la cita se cristalizó y fue inevitable el flechazo. El tenía 39 años, apostura marcial, galones, chaqueta y sable. Ella,18, morena, de ojos profundos, boca tentadora y dueña de una inclinación ardiente hacia los militares.
"Amo a los militares. Los he amado siempre. Prefiero ser la amante de un oficial pobre que de un banquero rico."
El encuentro concluyó en una pasión incendiaria. Tanto ardor acabó en un embarazo y una boda precipitada.
Se trasladaron, entonces, a las Indias Orientales, dónde fraguará la aventura de Mata Hari. Lo hacen con su hijo Norman, luego llegará Louise.
Las danzas nativas despiertan su interés y comienza a dedicarle largas horas que le proporcionan un inusitado placer ante el espanto de su esposo, que la acusa de disoluta y viciosa. Se desata el infierno conyugal. Su marido dirá: "¿Cómo puedo hacer para quitarme a esta maldita de encima?¡Ay! Si tuviera dinero para comprar su consentimiento, pues la maldita hace todo por dinero."
Ella, por su parte, lo tachará de violento y borracho. Años más tarde Margaretha declaraba que no mostraba sus pechos desnudos porque su marido en un ataque de furia, le había arrancado el pezón izquierdo de un mordisco. En 1902 se separaron. Los hijos se quedaron con el padre y Margaretha se esfumó sin dejar rastro hasta reaparecer en París convertida en la bailarina hindú Mata Hari.
"Mi madre, gloriosa bayadera del templo de Kanda Swany, murió a los 14 años, el día que nací. Los sacerdotes me adoptaron y me pusieron Mata Hari, que quiere decir, pupila de la aurora", contaba impávida.
Los parisinos quedaron fascinados con sus contorsiones sensuales, su cuerpo prácticamente desnudo, a excepción de las cúpulas de bronce que cubrían sus senos. Tuvo protectores ricos y contratos suculentos en las grandes capitales europeas.
Su mala estrella comenzó cuando estalló la Primera Guerra Mundial.Por esas fechas, 1914, era la amante del cónsul alemán en Amsterdan, Herr Kraemer, que era jefe del espionaje en su país.
Es Kraemer quien pensó en ella para sonsocar información a los militares franceses a cambio de sumas considerables.
Mata Hari se convierte en la agente H-21. Pero la bailarina es ambiciosa y decide jugar a dos puntas. Se convierte en agente doble. Se ofrece en París al Capitán Ledoux, que estaba al frente del Servicio de Espionaje y Contraespionaje francés. A partir de ese momento Ledoux la vigila de cerca. Una mujer que no puede pasar desapercibida  y que además es propensa a acostarse con cualquier caballero apuesto con tal que tenga un par de galones, resulta una pésima espía.
Sus intrincados asuntos de alcoba entre Madrid, Amsterdam y París aceleraron su caída y detención por espionaje.
Ella se defendió ."Amo a los militares de todos los países y sólo me acuesto con ellos por placer, no para sacarles información."
El Tribunal francés no le creyó y la acusó de alta traición. La condenó a muerte sin pruebas concluyentes. En parte para subir los ánimos de un país en guerra, al que se le ofrecía una sensacional ejecución con intenciones edificantes.
Murió con una serenidad sorprendente en octubre de 1917. Vestida y maquillada, no permitió que le taparan los ojos. Miró sin rencor a los oficiales del pelotón de fusilamiento y hasta les lanzó un beso. Nadie reclamó su cadáver.




SI UN HOMBRE ES MI AMANTE, LO NATURAL ES QUE PAGUE POR LOS SERVICIOS PRESTADOS, ¿NO CREE USTED?

martes, 12 de mayo de 2015

IRENA SANDLER, ANGEL GUARDIAN DEL HOLOCAUSTO

(1910-2008) Esta heroína silenciosa de la Segunda Guerra Mundial, fue enfermera y trabajadora social polaca católica.
Ayudó y salvó a más de dos mil quinientos niños judíos condenados a ser víctimas del Holocausto, arriesgando su propia vida.
"La razón por la cual rescaté a esos niños tiene su origen en mi hogar, en mi infancia. Fui educada en la creencia de que una persona necesitada debe ser ayudada de corazón, sin mirara su religión o su nacionalidad."
Cuando Alemania invadió Polonia, Irena trabajaba en los comedores comunitarios de la ciudad. Allí alivió el sufrimiento de miles de personas, tanto judías como católicas. Gracias a ella, esos comedores no sólo proporcionaban comida para huérfanos, ancianos y pobres, sino además; ropa, medicina y dinero.
En 1942 los nazis crearon un Gueto en Varsovia e Irena , horrorizada por las condiciones en que se vivía allí, se unió al Consejo para la ayuda de judíos, Zegota.
"Conseguí para mí y mi compañera, identificaciones de la oficina sanitaria, una de cuyas tareas era la lucha contra las enfermedades contagiosas. Como los alemanes tenían miedo de que se desatara una epidemia de tifus, toleraban que los polacos controláramos el recinto."
Cuando Irena caminaba por las calles del Gueto, llevaba un brazalete con la estrella de David, como signo de solidaridad. Se puso en contacto con familias ofreciéndose a llevar a sus hijos fuera del Gueto. Si los niños permanecían allí, morirían.
A lo largo de un año y medio, logró rescatar más de dos mil quinientos niños por distintos caminos: los sacó en ambulancias como víctimas del tifus; luego en cestos de basura, cajas de herramientas, cargamentos de mercancía, bolsas de papas...En sus manos cualquier elemento se transformaba en una vía de escape.
los nazis supieron de sus actividades. En 1943, Irena fue detenida por la Gestapo. Fue brutalmente torturada. Le rompieron los pies y las piernas, pero no su voluntad.Como consecuencia de este martirio, en su ancianidad y hasta la muerte estuvo encadenada a una silla de ruedas.
Soportó el suplicio que le infligieron los nazis sin traicionar a sus colaboradores ni a los niños que ocultó.
Fue sentenciada a muerte. Mientras esperaba la ejecución, un soldado alemán se la llevó para un interrogatorio adicional. Al salir, le gritó en polaco "¡Corra!". Los miembros de la Zegota habían logrado detener la ejecución sobornando a los alemanes.
Irena,sin amedrentarse, continuó trabajando con una identidad falsa.
Al finalizar la Guerra, esta increíble mujer, le entregó una lista con los nombres de los niños rescatados al "Comité de salvamento de los judíos supervivientes". Lamentablemente la mayor parte de las familias de los niños había muerto en los campos de concentración.
Los niños conocían a Irena por su nombre clave, "Jolanta". Pero años más tarde, cuando su foto salió en los periódicos destacando su labor  y luego de ser premiada por sus acciones humanitarias durante la Guerra, un hombre la llamó por teléfono y le dijo: "Recuerdo su cara, usted es quien me sacó del Gueto."
"Esos actos fueron la justificación de mi existencia en la tierra y no un título para recibir la gloria."
Ni la ferocidad nazi ni el oscurantismo comunista, lograron borrar de la historia a esta mujer indómita que luchó por sus convicciones con valentía y honor, iluminada por la humildad y el amor desinteresado.
"Podría haber hecho más. Este lamento me seguirá hasta el día que muera."

martes, 5 de mayo de 2015

MARGARITA WEILD, UN AMOR INFINITO

El era el General José María Paz, el "Manco"; ella, su joven esposa , Margarita Weild, su sobrina veintitrés años menor que él. Sin embargo conquistó su corazón.
Durante casi toda su vida Margarita, aunque pertenecía a un grupo privilegiado de vecinos de Córdoba, tuvo que sufrir la suerte de las mujeres de los perseguidos, los encarcelados y los exiliados.
Nació en 1814. Dueña de un carácter fuerte: valerosa, terca , austera.
Su madre fue Rosario Paz, y su padre, un médico escosés llamado Andrew Weild. La bautizaron Agustina, pero se la llamó Margarita, en recuerdo de su abuela británica. Su padre murió cuando ella era muy chica, pero aceptó con cariño al segundo marido de su madre, Juan José de Elizalde.
Desde niña sintió admiración por su tío José María, el que peleó por la Independencia; el que peleaba, cuando ya era una jovencita , por constituir el país. El tío buen mozo, serio, poco dado a conversar, pero que en la familia era afectuoso, bromista y dedicado.
Creció oyendo hablar de su heroismo, de aquella vez que casi perdió por un brazo herido, la vida. Vida que le había sido concedida para que ella pudiera amarlo y cuidar de él.
"¡Que pretenciosa la niña!", dicen que José María dijo una vez; Margarita se contentó con mirarlo y mostrar una sonrisa pícara.
Vivió toda su vida sobre ascuas por él: que si su brazo le daba espasmos, que si las tercianas lo enfebrecían; que si se iba al Brasil a pelear con el Emperador; que si volvía atravesando un país soliviantado por la guerra civil; que si en Córdoba lo esperaban enemigos encubiertos.
Ella aguardaba con paciencia el momento de entrar en escena. Cuando era niña, escuchando detrás de las puertas las noticias dadas en voz baja y nerviosa; ya más grandecita, preguntando tímida por él; llegada la edad de casarse, hablando abiertamente de la preocupación por su suerte. Margarita sabía que "ni el sol ni las estrellas podrían esconderlo de ella para siempre."
Su historia comenzó cuando parecía que iba a terminar la de él. Boleado su caballo en los campos de Caldún, fue a dar en la Aduana de Santa Fe, prisionero de Estanislao López, caudillo de aquellos pagos.
Doña Tiburcia,madre de José María, y Margarita fueron a verlo. Ella se arrojó a sus brazos. El, aturdido, no queriendo divertir a los guardias con sus aflicciones, contuvo el llanto de las mujeres:"Nada de lloros, nada de lloros". El gran General se avergonzaba que ella lo encontrara desarrapado, con el cabello indómito y la barba crecida.
Al abandonar la cárcel, Margarita le dijo a doña Tiburcia, su abuela, que iba a casarse con él. Y mientras tramaban como hacerlo, la joven le llevó libros, papel, tinta y velas. Su mano afectuosa le recortaba el cabello, lo afeitaba, le preparaba sus platos favoritos. Margarita mantenía la celda limpia y perfumada con ramos de flores silvestres que traía a diario.
Paz, para no involucrarla en su desgracia , se mantuvo esquivo. Pero ella fue directa y le propuso casamiento. Paz se opuso enumerando todo lo que los separaba. Ella demolió sus argumentos,esgrimiendo su amor. Paz se desmoronó y la amó con pasión.
Un sacerdote amigo los casó, luego de obtener las dispensas, pues eran tío y sobrina.
Los guardias, concluída la ceremonia, le ordenaron retirarse. El doctor Cabrera arguyó el derecho de convivencia. Las autoridades, furiosas, transigieron. Así comenzaron su vida de casados, teniendo por hogar, la cárcel.
Cuando quedó embarazada Paz le pidió que volviera junto a su madre para que el niño naciera en libertad. Ella, cortante, le respondió:"No tiene importancia donde nazca. Todo el país es una cárcel."
Y soportó, y sufrió, y amó.
Rosas decidió trasladarlo a Luján. A Margarita se le negó información sobre el paradero de su esposo.
El General se desesperó pensando que no volverían a verse. Finalmente se le concedió el permiso para reunirse nuevamente.
En 1839, después de ocho años,fue liberado y enviado a Buenos Aires. Por primera vez tuvieron privacidad. Pudieron pasear, asistir a tertulias, hacer amistades.
Como muchos comenzaron a señalarlo como el único capaz de vencer a Rosas, Margarita consiguió un cargo diplomático para su marido en la Banda Oriental con la condición de que no tomara las armas contra Rosas.Los períodos de tranquilidad para esta abnegada mujer eran breves, José María siempre retomaba el oficio de la guerra, enredándose en políticas absurdas.
Pasaron años de separaciones, angustias, pobreza y pérdidas constantes.
Tras la muerte de uno de sus hijos decidieron afincarse en Río de Janeiro. Alquilaron una granja que no daba mucho. Sobrevivieron gracias a la entereza de Margarita. Esperaba su octavo hijo.
A pesar de las carencias, ella era feliz. Vivían en familia y no sufría el terror de que lo mataran en batalla. Sin embargo, debilitada por los esfuerzos y los sucesivos embarazos, cayó enferma.
El 5 de junio de 1848, luego de haber parido a su hijo, con tan sólo 33 años, tomada de las manos de ses hombre al que tanto amó. "¡Cuánto te he querido!", le dijo antes de abandonarlo por primera vez.
Dicen que antes de morir, el General Paz, en su agonía no cesaba de llamarla: "¿Dónde estás,amor mío? ¿Por qué te escondes en la sombra? Yo no sé el tiempo que hace que te espero, cansado."

Fuente:La Nación revista, 27 de febrero de 2005

martes, 28 de abril de 2015

MACACHA GÜEMES, PALOMA MENSAJERA DE LA REVOLUCION

María Magdalena Güemes de Tejada (1803-1866)

Nació en Salta, en el seno de una familia acomodada. Fue educada obedeciendo las reglas pacatas de las mujeres de la época, reglas que ella se encargó de romper.
Siempre mantuvo una relación afectiva estrecha con su hermano Martín, con el que compartió desde la infancia, juegos y sueños
Tenía 16 años cuando contrajo nupcias con Ramón Tejada. De esta unión nació una niña que llamaron Eulogia.
Al estallar la Revolución de Mayo se adhirió a la causa independista colaborando con Martín. Montó un taller de costura en su casa y con la ayuda de sus amigas, confeccionaron vestimentas e indumentarias para los soldados.
Dotada de una brillante habilidad política y diplomática, consiguió que se concretara la paz de los Cerillos, luego de la delicada situación surgida entre Martín Güemes y las fuerzas de Buenos Aires al mando del General Rondeau.
Cuando llegó a la provincia la expedición, comandada por Castelli y Balcarce, los hermanos organizaron juntos las milicias de apoyo, que en los años siguientes se convertirían en los célebres "Infernales" de Güemes. Macacha nunca fue la sombra de Martín, siempre estuvo a su lado, sosteniéndolo, infundiéndole confianza.
Dueña de una gran temeridad, organizó una eficiente red de espionaje compuesta por mujeres tan valientes y arrojadas como ella.
Se disfrazaban, seducían, ocultaban papeles en el ruedo de la pollera, montaban a caballo y recorrían largas distancias para obtener información y avisar a sus maridos, hermanos o hijos que estaban en el ejército patriota. Los realistas no podían respirar sin que se enterara una de ellas y se activara la red de comunicación. Este  aparato popular de inteligencia le complicaba la vida al enemigo. Joaquín Pezuela, jefe de las fuerzas realistas le escribió al Virrey del Perú: "...ellos son avisados por hora de nuestros movimientos y proyectos por medio de las mujeres relacionadas con los vecinos de Salta, siendo cada una de ellas una espía vigilante y puntual para transmitir las ocurrencias más diminutas de este Ejército."
Macacha, por su parte, como espía sagaz que era,  asistía a los banquetes y a las fiestas de la clase alta. Allí podía conversar con los oficiales españoles de los que obtenía información valiosa para los patriotas.
Era "ojos, oídos y brazo" de su hermano en la ciudad. Fue capaz de ir sola, embarazada y de noche a galope de caballo por caminos pedregosos, que conocía como  la palma de sus manos, hasta el campamento de Martín para avisarle de alguna emboscada.Tan grande era su amor por él. Ella misma cuenta el impacto que vivió cuando era todavía una niña y su hermano fue llamado a cumplir con sus obligaciones como soldado en Buenos Aires. En su diario expresó: "...nos despedimos con un abrazo interminable."
Participó de forma activa en la guerra gaucha que se organizó para defender la frontera. Cuentan que en una ocasión un escuadrón de gauchos a sus órdenes retrocedía ante un grupo de soldados realistas, ella se adelantó y les gritó: "¡Cobardes, vean como pelean las mujeres de mi tierra!. Empuñó la lanza y se dirigió a todo galope hacia el enemigo. Los gauchos volvieron a sus caballos y la siguieron. Pelearon hasta que no quedó ni un solo soldado realista.
Güemes se encontraba con ella cuando una partida enemiga lo atacó e hirió causándole la muerta días después. Murió en sus brazos.
Macacha continuó participando en los sucesos políticos de la provincia, con la misma audacia que siempre la caracterizó.
Fue muy querida por el pueblo. Generosa y solidaria con los necesitados, que no escaseaban en los tiempos de lucha.
El General José María Paz en su libro "Campañas de la Independencia" la describe como:  "...mujer ambiciosa, intrigante y animosa, al paso que dotada de garbo y hermosura."
Según el doctor Bernardo Frías era: "...arrogante y hermosa, que durante el gobierno difícil de la guerra, habría de llevar la armonía a las pasiones, la prudencia y el acierto en los consejos, la luz en los momentos más delicados del peligro y una sagacidad e inteligencia nobles y generosas en la diplomacia, acompañado todo ello de la seducción y el encanto que se desprenden de la mujer culta e inteligente."
 

                                            "MACACHA GUEMES, MUCHACHA,
                                            FIBRA DE MIEL Y AZUCENA
                                            TUS OJOS NEGROS MOJARON
                                            DE AMOR LA NOCHE SALTEÑA"
                                                                                                           Jaime Dávalos

                                                                                                       

jueves, 23 de abril de 2015

MARIQUITA SANCHEZ DE THOMSON, UNA MUJER CON CABEZA DE VOLCAN

Nació en Buenos Aires el 1 de noviembre de 1786. Sus padres fueron el granadino Cecilio Sánchez de Velasco y su madre la porteña Magdalena Trillo.
Antes de cumplir los quince años se enamoró de su primo Martín Thomson.
A pesar de la oposición de sus padres y de los prejuicios de la sociedad pacata de la época, se comprometieron.
Empecinada, se presentó al Virrey Sobremonte para que dejase sin efecto los arreglos que había hecho su madre para casarla con Diego del Arco.
Cerca de un año después de iniciado el juicio, los enamorados obtuvieron la autorización y la boda se realizó en julio de 1805A partir de entonces, la vida de Mariquita estuvo liagada a los acontecimientos públicos.
Abrazó con fervor la causa de la libertad y colaboró en todas las empresas patrióticas de la Revolución de Mayo.
Su casa de la calle Umquera, más conocida por todos como "del Empedrado" acogió a las personalidades del momento, atraídas por la hospitalidad espiritual de la dueña. Los problemas políticos más delicados eran debatidos allí, lo mismo que los temas literarios. En ese célebre salón se cantó por primera vez la "Marcha Patriótica", actual Himno Nacional, un 14 de mayo de 1813.
Tuvo cinco hijos: Clementina, Juan, Magdalena, Florencia y Albina.
En 1817 murió su amado marido. Había sido enviado por el gobierno a Estados Unidos y en el viaje de regreso falleció.
En 1820 contrajo nuevo matrimonio, esta vez con Washington de Mendeville, francés expatriado. No fue feliz a su lado. La conducta de este hombre le deparó muchos sinsabores, que terminaron en separación, disimulada por las funciones diplomáticas que Mendeville ejercía fuera del país.
Muchos años más tarde Mariquita reveló en una carta a Juan Bautista Alberdi las miserias de su vida con su segundo marido.De este matrimonio tuvo tres hijos: Julio, Carlos y Enrique.
Durante el gobierno de Rosas se exilió en Montevideo a pesar de la vieja amistad que existía,pues tomó partido por los opositores al régimen rosista.
Luego de la Batalla de Caseros retorná a Buenos Aires dónde volvió a brillar como antaño.
Mamita Mendeville, como la apodaban sus nietos falleció en 1868,a sus casi 82 años.
Con Juan Bautista Alberdi forjó una profunda y sincera amistad que se ve plasmada en el prolífico correo que mantuvieron por años. Estas cartas reflejan la exquisita personalidad de Mariquita, una mujer temeraria, que luchó por sus ideales dentro de una sociedad machista. Participó en la política a la par de los grandes líderes del momento, opinando sin tapujos y con valentía,aunque muchas veces con una dosis de cautela ,pensando en la seguridad de sus hijos y nietos.
Aquí transcribo algunos fragmentos de las cartas de Mariquita a Alberdi , testigos de su espíritu fogoso e inquebrantable: 
                   
Enero 1851
Querido amigo:
                      "Voy a contarle una ocurrencia. Fui a ver a la familia Guitierrez y me hicieron tocar el piano....al recordar a ud. todas convenían que yo tocaba del mismo modo que ud....En mis pesares he tenido días de desesperación, mi corazón como en una prisión y mi espíritu en una completa soledad. Buscando yo misma a encontrar algún lenitivo, alguna distracción, me he reducido al piano y a otros trabajos mujeriles, para los que no tenía simpatías, pero como el despotismo está a la moda, me he despotizado yo misma bordando, haciendo sonseras como colegialas. Y así vamos viviendo, unos ratos como idiotas, otras volando a ls altas regiones del pensamiento, corriendo los espacios, viendo que todo el mundo se afana por mejorar, y cada día peor."


Julio 1852

                "....Cuando me transporto a aquellos tiempos en que con tanto entusiasmo y verdadero patriotismo nos ocupamos de esta infeliz patria destinada...será mejor que no diga lo que siento y quisiera pasar de mi cabeza a la suya. Si tuviera fe de que esta carta a sus manos sin tropiezo, le diría muchas cosas, pero cuando no hay seguridad, ni el pensamiento ni la pluma corren. Empezamos mi amigo un camino de peligros, de espinas y mucho me temo que sea regado de sangre. Mi vidase resume de trabajos, libros y música: mi piano recoge mis l{agrimas muchas veces. Mucho deseo una quintita también, porque gusto mucho de eso, por fuerza más bien que la de una mujer, con la desgracia de tener corazón de mujer, cabeza de volcán y no tener la frivolidad del sexo para distraerme. Vivo una profunda soledad en medio de las más numerosa sociedad...."



Junio 1859

              "..."Mi vida ha sido siempre un tejido de penas y males por esta política. Y a mi vejez veo a mis nietos con el fusil en lo más encarnizado de la guerra. ¡Cuánto daría por irme a Europa! Más que nunca deseo alejarme de mi pobre Patria, porque preveo una terrible y prolongada lucha, cualquiera nos moriremos envueltos en esta misma maldición..."